Vidrieras y restauración
desliza

Sobre mí

¡Hola!

Me llamo Luna, y soy la cuarta generación de una familia dedicada a la ebanistería y la artesanía.

Todo empezó cuando mi bisabuelo Ricardo montó un taller, que heredaron mi abuelo y sus hermanos. Mi madre, Carmen Bonal, vivió ese amor por la madera y por el "hecho a mano" desde niña, y esa pasión me la inculcó a mí. Todo lo que sé, lo he aprendido de ella, y después de ser su aprendiz durante años, me ha animado a lanzarme a la piscina.

De ella también me viene ese ímpetu por recuperar y enseñar las técnicas de trabajo de nuestros ancestros, la atención por el detalle y el trabajo totalmente artesano. Y sin perder de vista ese amor por lo tradicional, he ido investigando e indagando en los avances técnicos de nuestro siglo, viendo dónde es posible combinarlos. Ya sea algo tan clásico como una silla de ratán, o tan reciente como el Tiffany, siempre busco que sea algo mío.

La historia se mantiene viva cuando se cuenta, por eso dedico parte de mi tiempo y de mi taller a dar clases. Ahora me centro en las clases de vidriera, ¡pero todo puede hablarse! Si te interesa lo que hago y quieres saber cómo se hace, háblame.

Actualmente comparto espacio con el resto de artesanos de T11 - Espacio Creativo, en la Fábrica de Sombreros; donde sobrevive uno de los últimos espacios dedicados a la artesanía del centro de Sevilla. Si os pasáis por allí me veréis en la mesa de la ventana, con los cascos puestos y tarareando alguna canción de los 2000. ¡Venid a verme!